Durante mucho tiempo (siglos XVIII y XIX) el término «barroco» tuvo un sentido peyorativo, con el significado de recargado, engañoso, caprichoso, hasta que fue posteriormente revalorizado a finales del siglo XIX y vuelve en el siglo XXI como un verdadero antidepresivo estético. Los #bordados #bordarmadrid.com# y apliques son imprescindibles emoticonos para expresar el término.

En moda ha hecho un rotorno más canalla y ornamentado, #gucci, #dolce&gabanna clasicista pero adoptando formas más dinámicas y efectistas y un gusto por lo sorprendente y anecdótico, por las ilusiones ópticas y los golpes de efecto. Se observa una preponderancia de la representación realista: en una época de penuria económica, el hombre se enfrenta de forma más cruda a la realidad. Por otro lado, a menudo esta cruda realidad se somete a la mentalidad de una época turbada y desengañada, lo que se manifiesta en una cierta distorsión de las formas, en efectos forzados y violentos, fuertes contrastes de luces y sombras y cierta tendencia al desequilibrio y la exageración.3

Se conoce también con el nombre de barroquismo el abuso de lo ornamental, el recargamiento en el arte y parece ser que es justo lo que hoy queremos….

Sebastian Alcala